La tecnología como producto propiamente humano

La tecnología como producto propiamente humano

Se sabe que el ser humano es una de las especies con mayor ventaja adaptativa sobre las demás. Clara muestra de ello es que la evolución no ha provisto al humano de una estructura física con una proporción de músculos y huesos inferior a la de otras especies con las que el ser humano convive. La razón de esto es que para el humano no es necesario, puesto que el humano cuenta con una herramienta que le sirve para la producción de otras herramientas.

Lenguaje y thands-600497_1280ecnología

La herramienta con la que
cuenta el humano es el lenguaje. Es, precisamente, gracias al sofisticado uso del lenguaje del que goza el ser humano, que puede elaborar herramientas con las cuales manipular el medio ambiente, sea éste muy agreste o sea que no represente mayor peligro, en cual caso, lo hace con mayor facilidad que otras especies.

El ser humano, gracias al lenguaje, puede emplear, por ejemplo, fórmulas matemáticas que le permiten predecir –al menos con cierto grado de precisión- y controlar fenómenos de una forma tal que otros animales sin lenguaje no podrían lograr.

Ejemplos del empleo del lenguaje en la producción de tecnología

Desde el cálculo de distancias entre las estrellas, que sirve para planear la trayectoria de cohetes y/o satélites, hasta la elaboración de compuestos químicos que nos sirven para elaborar medicinas, el uso del lenguaje permite al ser humano llegar a la producción de tecnología con un alto grado de sofisticación.

La tecnología: un arma de doble filo

Otra forma de empleo de esta tecnología está en la creación de explosivos y/o armas nucleares. Esto es, el lenguaje ha permitido tecnología incluso a nivel de productos, que de ser mal empleados, pueden ir en contra de la adaptación de la especie humana a su medio ambiente. De la misma forma, el empleo de pesticidas –que tampoco podrían ser creados sin el empleo de sofisticadas fórmulas químicas- es otro de los ejemplos acordes a lo dicho hasta ahora.