Tecnología en el siglo XXI

Tecnología en el siglo XXI

La tecnología, como se puede apreciar día a día, es parte inexorable de una mejor forma de relacionarnos con nu
estro medio ambiente.

Todo aparato o máquina, desde un teléfono inteligente hasta una refrigeradora, cuenta con un complejo
sistema que permite que cumpla las funciones para las cuales ha sido creado. Estos aparatos cuentan con un sistema digital que es producto de la modernización que avanza a pasos agigantados, más aún ahora en pleno siglo XXI.

Problem18098749945_789ab9d25d_bas que acarra la tecnología en el siglo XXI

No obstante, estos avances también se han traducido en mayores daños al medio ambiente, así como en algunas veces, potenciales peligros para la salud del ser humano. Estos peligros y perjuicios no siempre son tan fáciles de percibir; en especial porque no siempre son visibles sino a muy largo plazo; mientras que, por otro lado, a las grandes compañías que comercian estos avances tecnológicos, no les resultaría muy rentable echar a perder años de inversión y millones de dólares invertidos en ello.

Por ese motivo, la tecnología amenaza el mundo en que vivimos; no obstante, no todas las personas se niegan a esta problemática; y, al mismo tiempo, existen personas que se preocuparon de inventar cosas que no contribuyan a esta problemática.

Un ejemplo de un tecnología responsable con el cuidado del ambiente

Una de las principales preocupaciones están en el daño que se está realizando a la capa de ozono a través de la emisión de CO2. Recientes estudios indican que la reducción en la emisión de estos gases de efecto invernadero, han servido para disminuir el daño a la capa de ozono, la cual a su vez ha servido para frenar el calentamiento global.

En esta dirección se encuentra el invento que se menciona a continuación:

  • Productores de energía sin emisiones de CO2

Este invento se trata de un transportador de oxígeno que permite combustión indirecta de gas, de forma que facilita que se produzca energía, solo que sin emitir CO2.

El proceso de combustión indirecta supone normalmente elevados gastos, no obstante, estos transportadores sólidos están ayudando a encontrar una solución a menor costo.